
La común fe a todos los creyentes
Estas son nuestras creencias fundamentales y creemos que basados en estas verdades como nuestro fundamento nosotros como creyentes podemos reunirnos y tener una dulce comunión para disfrutar de nuestro querido Señor Jesucristo. Mantenemos la fe que es común a todo creyente.
Tito 1:4 — “A Tito, verdadero hijo según la común fe: Gracia y paz, de Dios Padre y de Cristo Jesús nuestro Salvador”.
Nuestra común salvación
No se refiere a una fe subjetiva, a nuestra acción de creer, sino a una fe objetiva, a nuestra creencia, es decir a lo que creemos, el contenido del Nuevo Testamento, el cual es nuestra fe en el cual creemos con miras a nuestra común salvación.
Jude 3 — “Amados, poniendo toda diligencia en escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos a que acontendáis ardientemente por la fe que ha sido trasmitida a los santos una vez para siempre”.
Respecto a la Biblia
La Biblia es la revelación completa y divina inspirada por Dios por medio del Espíritu Santo palabra por palabra.
2 Pedro 1:21– “Porque ninguna profecía jamás fue traída por voluntad humana, sino que los hombres hablaron de parte de Dios siendo movidos por el Espíritu Santo”.
2 Timoteo 3:16 – “Toda la Escritura es dada por el aliento de Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justiciar”.
Respecto al Dios Triuno
Dios es uno, pero a la vez triuno – el Padre, el Hijo y el Espíritu.
1 Timoteo 2:15 – “Porque hay un solo Dios, y un solo Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre,” Mateo 28:19 – “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las anaciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;”
Respecto a Jesucristo
El Hijo de Dios, siendo Dios mismo, se encarnó para ser un hombre con el nombre de Jesucristo.
John 1:1 – “En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”.
Juan 1:14 – “Y el Verbo se hizo carne, y fijó tabernáculo entre nosotros (y contemplamos Su gloria, gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de realidad”.
La muerte de Cristo
Cristo murió en la cruz por nuestros pecados, derramando Su sangre para nuestra redención.
1 Pedro 2:24 – “quien llevó El mismo nuestros pecados en Su cuerpo sobre el madero, a fin de que nosotros, habiendo dmuerto a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”.
Efesios 1:7 “en quien tenemos redención por Su sangre, el perdón de los delitos según las riquezas de Su gracia,”
La resurrección de Cristo
Cristo resucitó de entre los muertos al tercer día.
1 Corintios 15:4 – “y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;”
La ascensión de Cristo
Cristo ascendió a la diestra de Dios para ser el Señor de todos.
Hechos 1:9 — “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos”.
Hechos 2:33 — “Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís”.
Hechos 2:36 — “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo“.
Respecto a la regeneración
Siempre que una persona se arrepiente para con Dios y cree en el Señor Jesucristo, esta persona es regenerada (nacida de nuevo) y llega a ser un miembro vivo del único Cuerpo de Cristo.
Hechos 20:21 — “Testificando solemnemente a judíos y a griegos acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesús”.
Juan 3:3 — “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo: El que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.
Efesios 1:22-23 — “y sometió todas las cosas bajo Sus pies, y lo dio por Cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es Su Cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo..”
Romanos 12:5 — “así nosotros, siendo muchos, somos un solo Cuerpo en Cristo; y, miembros cada uno en particular, los unos de los otros”.
La segunada venida de Cristo
Cristo regresará para recibir a Sus creyentes.
1 Tesalonicenses 2:19 — “Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que nos gloriemos delante de nuestro Señor Jesús, en Su venida? ¿No lo sois vosotros?“